La que se deja la barba/ Sarah Connor en el jardín de senderos que se bifurcan

connor
compartir

Dedicado a Cronopios y Divergencias. A ustedes que son una oportuna posibilidad. 

La que se deja la barba, David Reyes

 

 

No en todos −murmuró con una sonrisa−. El tiempo se bifurca perpetuamente hacia innumerables futuros. En uno de ellos soy su enemigo.

“El jardín de senderos que se bifurcan” Jorge Luis Borges.

 

Existe una cercanía entre el cuento de Issac Asimov “Espacio vital”, el cuento de “El jardín de senderos que se bifurcan” de Borges, la película de Terminator Génesis, la serie japonesa Noein y la tragedia de Antígona. El problema del destino y el multi universo son las claves para comprender cierto espectro de nuestra época contemporánea; es decir, de qué manera, los hijos del renacimiento y del universo infinito, concebimos al destino. Con agrado vuelvo a sentarme para ver las aventuras de Sarah Connor. En la última película se advierte nuevamente la lucha por el destino de la humanidad. Se agrega un nuevo elemento. Sarah cuestiona si en todas las posibilidades el destino traza una línea recta donde fallece Kyle Reese. Imagino a una Antígona contemporánea preguntándose si su historia debe ser así en todas las líneas del tiempo, en todas y cada una de las posibilidades.

La figura del destino está presente en los primeros relatos de nuestra historia. Las representaciones se multiplican y adquieren varios nombres. En Grecia aparecen las Moiras, en Roma eran nombradas como Parcas o Fata y en la mitología nórdica fueron las Nornas. Sarah Connor se encuentra a Mercer de las Moiras, del mismo modo que se encuentra Antígona ante las leyes civiles y las divinas. A diferencia de esta última Sarah está a merced de un nuevo elemento: la multiplicidad de los universos y las líneas temporales. Nuestra época contemporánea conjunta varias tradiciones y es preciso reconocer los ecos que resuenan desde la antigua Grecia, pasando por la época del renacimiento hasta llegar a los penosos años del siglo XX. El mundo aristotélico era cerrado hasta la llegada de Copérnico el cual rompió con esta visión arquitectónica del universo. Giordano Bruno anunciaba la figura del mundo infinito y Pascal exclamaba con angustia “El silencio de los espacios infinitos me aterra”. Estas ideas construyeron una fuente inagotable para la narrativa moderna. El universo fue ampliado de tal manera que nos encontramos en la casa de los espejos con una multiplicidad de opciones. La teoría de los universos múltiples de Hugh Everett considera al universo como un árbol con ramificaciones infinitas de posibles estados. Es el reino de la posibilidad, es el jardín de senderos que se bifurcan.

En la película Terminato Génesi (2015) encontramos a Sarah Connor en una nueva línea del tiempo intentando viajar al futuro para detener a Skynet, la inteligencia artificial que controla a cientos de máquinas de guerra. Como en toda película de Hollywood vemos de qué manera la protagonista se enfrenta ante las circunstancias y cuestiona su papel ante esta gran obra teatral del universo. La figura de Sarah es relevante puesto que intenta revelarse ante lo predestinado. Por otra parte, Kyle parece una figura más conservadora, intenta seguir el plan trazado desconociendo su fatídico final. A pesar de los esfuerzos de los protagonistas y del final donde parece que se ha destruido a Skynet, la trama indica que continuará la lucha por la sobrevivencia.

La narrativa aparece como una fuerza que obliga a la “repetición de historias”. Las variantes de una historia son parte de la literatura. Lejos de hacer una genealogía sobre esta idea nos interesa subrayar el carácter del destino y la conciencia de los personajes ante la multiplicidad de posibilidades. En el cuento “El jardín de senderos que se bifurcan” (1941) de Borges encontramos esta idea. El espía Yu Tsun debe completar una misión, su recorrido tiende a encontrar al sinólogo Stephen Albert. El protagonista es el bisnieto de Ts’ui Pên, astrólogo chino, el cual dejó como legado un laberinto. La estructura se revela como temporal, una novela donde se presentan las varias posibilidades de un personaje. La pluma maestra del escritor muestra en el cuento esta misma propuesta. Los personajes son un juego de las posibilidades. Borges plasma magistralmente esta idea al mostrar un cuento donde se presenta el tema de las variaciones.

La serie japonesa animada Noein (2015) señala este juego donde el antagonista intenta unificar todas las posibilidades hasta eliminarlas. La historia gira en torno a Haruka Kaminogi y Yū. Conforme transcurre la trama nos damos cuenta de que existen varios Yū, uno de ellos es el antagonista llamado Noein el cual pretende unificar los diversos universos. Su propósito se origina a partir de la muerte de su compañera. Después de observar que en la todos los universos Haruka está condenada, intenta remediar su destino eliminando la existencia para comenzar de nuevo. La serie de 24 capítulos juega nuevamente con la idea del destino y de los multi universos a tal grado de concebir la eliminación de toda la existencia para manipular el inicio a su antojo. ¿Qué pensaría Sarah Connor ante esta posibilidad? Bien podríamos pensar en una Sarah convertida en Noein hasta el punto de modificar su historia para que no suceda el temible “juicio final”. Un caso contrario lo presenta una historia proveniente del género de la ciencia ficción: el cuento “Espacio vital” (1956) de Issac Asimov. La historia presenta la posibilidad inminente, el de una Tierra sobrepoblada. La Oficina de Viviendas es la encargada de asignar a cada familia una Tierra del pasado para habitar. Cada persona tiene acceso a una vivienda la cual está conectada a estos espacios. La trama se desarrolla hasta mostrar que estos espacios idílicos no lo son del todo puesto que cada uno de los planetas desarrollaron diversas líneas históricas.

A pesar de la propuesta nihilista de la serie Noein y las desventuras de Sarah, podemos mirar a otras narrativas que conciben a esta multiplicidad como esperanza. La serie Once upon a time (2011), en su última temporada retoma la idea de las versiones infinitas y la hace consciente para sus personajes. De esta manera podemos encontrar diferentes historias de la Cenicienta, cada una de ellas válidas y reales. A pesar de la multiplicidad, el protagonista Henry concibe los diferentes senderos como una nueva oportunidad.

Al final podríamos ver a nuestros protagonistas luchando por evitar el final trágico y buscar otras alternativas. Del mismo modo cabe la posibilidad de pensar que cada una de las líneas tiende inevitablemente a confrontarse con la figura mítica del destino. Cabe recordar las pruebas impuestas a Thor por el rey Utgard-Loke. El dios fracasa al intentar beber el agua del mar, a levantar la serpiente Midgard y por último pierde contra la Vejez. Cada uno de estos elementos son arquetípicos y muestran el antiguo tópico del hombre contra la naturaleza o el cosmos el cual por su magnitud es invencible.

 

compartir

Comparte Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInShare on Tumblr

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *