Entrevista/ Debe la UV apoyar a divulgadores independientes: Julio César Martínez

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Foto: UV.mx

Por Eduardo Vázquez Reyes

En días pasados tuvimos la oportunidad de conversar con el maestro Julio Cesar Martínez, quien se ha destacado ampliamente por su trabajo dentro del periodismo cultural, la divulgación de la ciencia y las artes, además de ser un promotor y gestor en tales rubros. Para el especialista en el tema del estridentismo xalapeño, hay mucho trabajo realizado al respecto, pero faltan cosas por hacer. Reiteró que es necesario el apoyo de las instituciones académicas y de Gobierno a los distintos proyectos humanísticos, sociales y de difusión del conocimiento.

Asimismo, logramos tener sus opiniones acerca de la situación presupuestal por la que atraviesa el estado de Veracruz a propósito de la ciencia, la tecnología y su divulgación. En ese sentido, nos platicó de los futuros proyectos culturales en los que se encuentra trabajando y que le permitirán rescatar la relevancia de la promoción de la cultura y las artes. A continuación les mostramos la charla con el académico de la Facultad de Artes de la Universidad Veracruzana (UV).

E.V.R Hola, buenas tardes profesor Julio Cesar Martínez. Nos da mucho gusto poder conversar con usted y que nos comparta sus puntos de vista al respecto de algunos temas importantes en torno a las humanidades y a la ciencia. Teniendo en cuenta este panorama, uno de los términos de suma relevancia en el quehacer académico e institucional y que se ha vuelto muy nombrado en los últimos años es el de divulgación. Debemos considerar, con cierto grado de rigor, que es- el divulgar- una de las finalidades centrales de la investigación. Pero, ¿qué podemos decir de esta actividad? ¿Cuál es el estado en el que se encuentra la divulgación en general y la divulgación de la ciencia en particular?

J.C.M. Casi siempre toda la innovación de veinte años para acá se la está proporcionando a la iniciativa privada; innovación, que es muy poca, pero que se hace con recursos del Estado. Al final de cuentas son recursos del pueblo a través de los impuestos. Entonces yo creo que el Gobierno Federal y el Gobierno Estatal no están interesados en realidad en divulgar la ciencia, en divulgar el arte. Un ejemplo muy cercano es que ahora que fue en julio la Feria del Libro, tú lo sabes perfectamente, mutilaron los recursos y todo lo que era divulgación de la ciencia y el arte fue suspendido por falta de presupuesto. Entonces, yo creo que el Gobierno no está interesado y yo creo que la labor que tú estás haciendo y otros compañeros es una labor muy buena, pero que debe ir paralela en el sentido de que si bien se debe fomentar al emprendedor, también se debe exigir al Estado que cumpla con su papel, porque el Estado existe para que administre los recursos que son del pueblo, no son de ellos.

Yo he chocado con las personas que dicen “no podemos esperar nada del Gobierno si nosotros podemos hacer empresa”. Sí podemos hacer empresa, porque hay gente muy capaz, pero no podemos eximir al Estado de su responsabilidad; si hablamos de divulgación, estamos hablando de educación, digamos si quieres no formal, pero a final de cuentas la divulgación científica y la divulgación del arte es una educación o una formación no formal, pero es educación. En lo que se tiene que concentrar uno es en exigir el aumento del presupuesto. Además a partir de la ONU, es decir de la UNESCO está establecido que los países deben invertir una cantidad con respecto al Producto Interno Bruto (PIB) y esto no se hace en México, no se respeta. De hecho hay países sudamericanos y hasta centroamericanos que invierten más en educación y en ciencia que el nuestro. ¿Qué hacen? Robarse nuestro dinero.

 Ahora, aterrizando aquí, tú sabes perfectamente que hay un problema que se viene arrastrando desde Fidel: han vaciado las arcas y no han dejado recursos a la educación, y a la UV le tienen un adeudo tremendo de más de dos mil millones de pesos. Eso socava los recursos y los recursos ya existentes los mina, los va deteriorando. Eso reduce mucho la posibilidad de la divulgación. Mira, una vez yo le dije a un rector que nos felicitaba porque Artes siempre tiene un buen lugar en todo: “Sí, pero gracias a los alumnos y maestros que trabajamos, no gracias a las autoridades”. Entonces, también hay que exigirles a las autoridades que saquen el dinero, que financien proyectos independientes, que la UV financie proyectos independientes y que aumenten las becas, no bequitas esas de cien pesos. ¿Para qué te sirven? Tenemos que hacer causa común todos y en foros, coloquios, eventos en los que participemos decir “le pedimos al Gobierno del Estado y a la UV que financien a los jóvenes para que tengan recursos para la divulgación científica.

Ahora, por otro lado, creo que la propia Universidad los proyectos que apoya son proyectos que están permeados por la idea de la emprendeduría, por la idea de la mercantilización del conocimiento y yo no comparto eso. Yo soy de la idea de que el estudiante primero tiene que aprender a producir y producir un trabajo, una materia de calidad. Te pongo el ejemplo de Artes. En Artes a los jóvenes desde primero, segundo y tercer semestre los están involucrando en actividades de divulgación, de emprendeduría y no han aprendido a producir lo que van a vender. Yo he observado que hay dos etapas: la etapa de promover y la etapa de empresario, pero finalmente son tres etapas: la etapa de aprender a producir, la etapa de promover y la etapa del emprendedor. Porque ¡cómo vas a promover un producto que todavía no lo sabes hacer! Yo les he dicho que para mí sería conveniente que los dos primeros años el estudiante se fortalezca con las herramientas técnicas y con el dominio de la materia prima. Y una vez que tienen producto vendible, pues bueno, si decide ser empresario o promotor o gestor cultural, que lo sea. Pero yo te puedo decir desde mi experiencia que le dediqué demasiado tiempo a la gestoría, a la promoción y ahora que ya estoy grande digo: “Chin, primero debí concentrarme en mis productos”. Ahí los tenemos los ejemplos de un Sergio Pitol, un René Drucker, que acaba de morir. Primero se formaron con lo que querían ser. René Drucker primero fue un científico. Por ejemplo Iván Restrepo, un ecologista. Él es un conocedor puntual, estuvo haciendo en los ochenta un estudio sobre la contaminación del agua y la contaminación atmosférica en Coatzacoalcos y es un muy buen estudio, no es un improvisado. Ahora es un divulgador de la ciencia. Yo me pregunto: ¿y ese estudio para qué fue? Para que esté en la biblioteca, porque nadie lo ha puesto en práctica. Yo creo que esas cosas deben divulgarse allá, en el mismo lugar, que el conocimiento le llegue a la gente y ésta asuma su responsabilidad. Si no, ¿para qué es la divulgación?, ¿para que hagamos un club de me lees y te leo? Entonces nos sentimos muy fregones porque sabemos muchas cosas. No, la divulgación es para hacer conciencia de en qué mundo estamos viviendo.

E.V.R. Ante este panorama de la situación de la divulgación en el estado también en la UV pareciera que existe un desinterés por apoyar a egresados que tiene proyectos de divulgación. ¿Qué está pasando en la Máxima Casa de Estudios a este respecto?

J.C.M. No sabría que decirte, porque no estoy allí. Lo que sí puedo decir es que lo que tenemos que hacer es que las instituciones respondan a lo que son sus principios. Por ejemplo, la persona que está encargada de divulgación en la universidad es un matemático, una gran persona y un gran amigo, quien yo creo que si se acercan con un proyecto podría ser la vía de canalización para que se apoyen esos proyectos. Hay que acercarnos a las instituciones y presentarles proyectos viables.

Yo te puedo decir que quiero hacer una asociación civil, pero no sé cómo hacerlo. Por eso me acerqué a un amigo sociólogo y él quedó en ayudarme. Entonces le voy a entrar por allí. También estoy interesado en un proyecto editorial para zonas marginadas, entonces si también por ahí veo que esta Dirección puede apoyar o aportar algo, también ir. Hay que presionar para que las instituciones cumplan con su papel. Las instituciones están hechas para todos: no para un partido o para un grupo, están hechas para la ciudadanía. El problema es que entre los principios de una institución y su realización real hay un vacío que inclusive el Gobierno anterior aprovechó mucho en la Secretaría de Economía. Si tú ibas con un proyecto emprendedor, lo revisaban, veían si era viable, pedían el dinero, pero no te lo daban a ti. Decían: “No, no lo otorgaron” y se quedaban con la lana.

Yo venía pensando hace ratito, bajando por la calle de Revolución, acerca de quiénes fueron los que crearon y procrearon a estos gobernadores. Y, bueno, me respondí: los hizo la corrupción y la pobreza. Tenemos que presionar, por ejemplo hacer lo que tú estás haciendo: buscar esos espacios virtuales para presionar y reclamar, ser crítico con lo que no están haciendo, pero también reconocer lo que sí se está haciendo.

E.V.R. Ahora bien, al respecto del concepto de socialización del conocimiento, parece que aún el objetivo no se cumple totalmente. Debemos preguntarnos si estamos en realidad logrando acercar a un público no académico o no humanista-científico el conocimiento y si éste le está siendo de utilidad para entender y confrontar su entorno. Ante este reto, ¿qué le espera a la socialización del conocimiento?

J.C.M. Yo creo que la socialización del conocimiento está muy reducida, muy elemental. Sobre todo ahora con el problema de falta de presupuesto y sobre todo por tener una casta, unas personas en el poder que están interesadas y preocupadas en cómo enriquecerse. Yo tengo treinta años o más en esto, inicié también un proyecto de divulgación impresa, ahora quiero hacer algo virtual, pero hay que pagar y no tengo lana, a lo mejor lo hago; bueno, es muy difícil que la socialización del conocimiento tenga grandes alcances, eso vendría a ser a largo plazo. Tendría que formarse ejércitos de jóvenes, no porque sean la gran maravilla, pero hay que realizar mesas de diálogo, de discusión intensivas, en el caso de Xalapa, y que el Ayuntamiento en realidad esté interesado, porque el que se va nunca lo estuvo. Yo creo que hay que aprovechar el nuevo Gobierno Municipal para que ellos apoyen a todos los que estamos interesados en esto, sin distinción, porque eso es lo que vendría a ser una verdadera democracia: una vez que gobiernas lo haces para todos, no para unos. Esperemos que con el nuevo Gobierno Municipal en realidad se esté interesado en apoyar a proyectos como el tuyo, eso sería lo mejor, como dicen ustedes, “lo más chido”.

E.V.R. Muchas gracias. Ahora, pasemos al tema del periodismo cultural. Usted tiene una larga trayectoria y experiencia en este tópico. A este respecto, hace unos meses en la Feria Internacional del Libro Universitario (FILU) se realizó un foro sobre periodismo cultural, lugar en el cual se discutió acerca del papel que debería tener el periodista. Algunos afirmaron que su actividad solo consiste en reportar los eventos para redactar una serie de notas informativas; otros, por nuestra parte (entre el público asistente), sostuvimos que en realidad al periodista le corresponde también reflexionar, analizar y aportar algo desde su trinchera y en la medida de sus posibilidades. En el caso del periodismo de ciencia- y esto ya lo he comentado en otras ocasiones- en Veracruz cuando se abren secciones de ciencia y tecnología en algunos medios lo que se hace es copiar y pegar boletines internacionales o nacionales de algunos acontecimientos en tal área. Digamos que se reproduce información, pero no se produce. ¿Qué opinión le merece este aspecto?

J.C.M. Yo no sé quién organizó esa mesa redonda, pero quien la organizó mostró una vez más una pobreza de espíritu terrible y te voy a decir por qué. Esa mesa se llevó a cabo en la Facultad de Artes y allí mismo me preguntaron por qué yo no estaba participando. Yo te voy  decir algo. No estoy de acuerdo con los que dicen que el periodista solo tenga que recabar información, no es cierto, tiene que pensar y la labor del periodismo cultural no se reduce a ser un reportero. El periodista cultural tiene que tener una visión amplia de divulgador, primero. Y dentro del divulgador científico tiene que estar el periodista, el que tiene capacidad para recabar la información. No es solo como dijera Picasso: “El pintor debe encontrar, no debe buscar porque tiene la habilidad de encontrar”. Y yo un poco corrigiéndole la plana a Picasso digo que el artista tiene que buscar y encontrar, porque el que no busca no encuentra. El periodista de ciencia tiene que saber qué encuentra, no puede salir a ver qué le cae y sólo reportear. No, tiene que saber con qué personaje se va a enfrenta, con qué tipo de conocimiento se topará, también con qué tipo de ideologías maneja el personaje para saber qué preguntarle. Debería de haber seminarios de periodistas científicos, divulgadores de la ciencia. Claro, todos nosotros nos formamos de manera empírica y afortunadamente hemos hecho un papel decoroso. Yo te puedo decir que mi experiencia se inicia antes de 1985, haciendo reseñas de libros, libros de antropología, de filosofía, por ahí empiezas. Esto es muy diferente a diseñar un suplemento cultural y saber qué información debe ir y cómo atrapar al lector, porque si eres un divulgador y haces un suplemento aburrido, pues nadie te lee. Por ejemplo, yo veo el Jarocho Cuántico y me parece que su información es buena, sin embargo es un suplemento bastante mal hecho. Se debe retocar ese diseño, está atiborrado. Y te digo, lo hace un gran amigo, una persona que yo admiro mucho. Con él hicimos la primera publicación científica periodística. La primera publicación la inventamos entre él, el doctor Tejeda y yo, pero el que la hacía materialmente era yo. Esta publicación se llamó Tinta indeleble en la ciencia. Fueron unas casi doscientas páginas. Por eso insisto que los jóvenes deben presionar, ponerse en una actitud o postura para que las instituciones tengan un proyecto para los independientes.

E.V.R. Y en este sentido, sólo me resta preguntar: ¿qué se necesita para tener un proyecto, un suplemento de divulgación de la ciencia bien hecho?

Bueno, primero se necesitaría que un medio este bien dispuesto. Mira, en ese sentido me estás dando una idea, porque estoy pensando en hacer una página virtual, sin emabrgo estoy pensando en una página cultural y poco de política. Al revés de las páginas políticas que tienen casi 90 % de política y un 01% de cultura. Yo estaba pensando en invertir los porcentajes. Porque vemos mucha ignorancia y esas páginas de eso se aprovechan: de la ignorancia, de divulgar las diez estrategias de Noam Chomsky, donde se dice cuál es el papel de los medios virtuales para hacer de la estupidez un reconocimiento social. Decía Octavio Paz que México está condenado a la modernidad. Yo digo que estamos condenados a la corrupción. ¿Cómo abatir la corrupción? Yo soy de la idea de que tenemos que defender la universidad pública: defender la universidad pública, su presupuesto y sus programas y proyectos sociales y reducir los proyectos empresariales, porque la universidad está permeada de esa visión empresarial, como si todos tuvieran que ser empresarios.

 

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